Se desempeña en la actualidad como cantautora, instrumentista e investigadora. En 2009 obtuvo el título de Maestra de Música con énfasis en música popular de la UNAB y próximamente obtendrá el título de Máster en Creación Musical, Nuevas Tecnologías y Artes Tradicionales en la Universidad Nacional Tres de Febrero (Argentina). Natalia Morales, conocida en el ámbito artístico como Na Morales, quiso compartir con nosotros parte de su aprendizaje, experiencias y recuerdos como estudiante de la Institución.

¿Cómo fue tu primer acercamiento a la escena musical?

El primer acercamiento a la música fue gracias a mi abuela, porque siempre la escuchaba cantar guabinas y pasillos. En ese momento no sabía que se llamaban de esa manera, pero fue muy bonito saber que recibí la vena folclórica a través de ella. Por otra parte mis papás me regalaron un pianito de juguete y vieron que lo tocaba todo el tiempo, entonces empezaron a llevarme a recibir clases de arte.

Al igual que muchos de nuestros estudiantes dejaste tu casa para enfrentarte a una nueva ciudad con el fin de iniciar tus estudios ¿cómo fue el proceso de adaptarte a una ciudad diferente?

Cuando llegue a Bucaramanga, Barrancabermeja estaba pasando por un momento socialmente difícil, tuvimos que hacer un cambio de ciudad de un momento a otro y eso me afectó emocionalmente.  Bucaramanga era un lugar muy diferente a lo que yo estaba acostumbrada, sentía que los estratos sociales estaban mucho más marcados, pero con el tiempo empecé a tener experiencias que supongo en Barranca no hubiese tenido. Acá iba a cafés, a exposiciones de arte y de películas, entonces creo que en medio de la nostalgia de dejar mi ciudad,  Bucaramanga me permitió tener una vida artística más activa.

Cuando entre finalmente a la Universidad le empecé a tener cariño a la ciudad. Sin embargo, fue en 2009, cuando por mi proyecto de grado leí mucho sobre los chirigües y sobre Santander, que me empecé a sentir santandereana.  Hasta ese momento mi idiosincrasia era de río, muy costeña, y posteriormente cuando me fui a vivir a Buenos Aires me di cuenta que le tengo mucho cariño a Bucaramanga.

¿Cómo fue tu experiencia siendo parte activa del programa infantil y juvenil de estudios musicales de la UNAB?

Esa oportunidad me la dio Diana Gabriela Echeverry.  Yo era todavía estudiante y entré a enseñar aunque todavía no sabía si me gustaba la docencia; con el tiempo empecé a ver que sí tenía talento y me gustaba ser parte de ese momento delicado donde tienes una influencia muy grande sobre una persona, en este caso sobre niños.  Ayudar a formar a otros requiere que uno desarrolle una inventiva para transmitir el conocimiento que tú ya tienes, entonces se genera una parte artística y se fomenta la necesidad de ser responsable. Estoy segura que la que inicio dando esas clases no fue la misma que terminó de profesora.

¿Qué sentimientos tienes hacía la Universidad ahora que haces parte de sus egresados?

Yo siempre he sentido el lema “la UNAB es tu casa”, he sentido una universidad amiga que me cobijó y tuve la fortuna de contar con una beca. Después de graduarme la Universidad ha estado presente en momentos importantes para mí, como cuando estaba con mi antigua agrupación Los Benditos o cuando fui a lanzar mi último álbum.

Eres un modelo de mujer emprendedora en un ámbito en el que muchos alegan no es fácil triunfar ¿qué le aconsejarías a los jóvenes que aún están en su proceso de formación y a quienes quieren emprender nuevos proyectos?

Lo primero que les diría es que estudien mucho, que hay un tiempo glorioso ahí. Lo segundo es que sean disciplinados que se presenten a convocatorias, ese ha sido mi camino; aunque no siempre se gana, se aprende a presentar proyectos con fechas límites, se aprende a cumplir con lo que se prometió. Y por último, aprovechar todas las oportunidades que tengan para adquirir experiencia.

 

Tabla Técnica

Autor 
Fecha 
Feb 14, 2017
Tipo 
Noticia